Esta semana tuve el placer de estar presente en las instalaciones de la Fundació Damm en Barcelona, donde el piloto Isidre Esteve presentó su nuevo proyecto, “Núbolo”, la versión comercial del cojín inteligente que utiliza cuando pilota en el Rally Dakar.

La historia de Núbolo empieza en 2009 cuando Isidre, varios meses después de su lesión medular, decide participar en el Rally Dakar. Las horas que pasó sentado al volante con el cojín que utilizó en esa ocasión le provocó unas yagas tan graves y dolorosas que tuvo que estar realizando curas, postrado boca abajo durante más de un año.

Fue entonces cuando Isidre se propuso crear un cojín inteligente que permitiera evitar las úlceras provocadas por la presión en la piel, algo habitual en personas que utilizan sillas de ruedas.

Durante 7 años, en colaboración con la empresa OKM Química Ortopèdica, Isidre y los especialistas han desarrollado este mecanismo. Tal y como él mismo afirmó durante el acto de presentación, “hoy es un día muy importante para la Fundació Isidre Esteve porque representa el colofón de un proyecto extraordinario que ha involucrado de forma altruista a muchas personas y empresas con el único deseo de mejorar la calidad de vida a un amplio sector de la población”.