Las lesiones deportivas en mano y muñeca representan un 25%, y principalmente se producen en deportes de raqueta y golf. No obstante, hay muy poca investigación que relacione la biomecánica del deporte con la lesión en mano y muñeca (las que existen son básicamente en las disciplinas del golf y el tenis).

Introducción. ¿Qué es una tendinopatía?

Las tendinopatías comportan un dolor generado por una actividad repetitiva sobre el tendón, en una zona de conflicto. Pueden deberse a factores intrínsecos como la genética, el metabolismo o la anatomía del deportista. El gesto repetitivo produce una tendinosis o inflamación del tendón. Inicialmente, hay un engrosamiento de la zona afectada, debido a una mayor vascularización que estenosa aún más el tendón. Todo ello acaba en una degeneración.

¿Cómo se trata una tendinopatía? 

El tratamiento inicial de cualquier entesopatía es siempre no quirúrgico. Esto es, una combinación de reposo, colocación de ortesis, modificación de la técnica deportiva y combinación con ejercicio excéntrico e isométricos. Así se facilita el deslizamiento de los tendones y se fortalecen los tejidos blandos.

Las terapias de inyección como la cortisona, se pueden utilizar también como alternativa, pero solamente hemos visto resultados en un corto plazo y siempre guiadas con ecografía. Además, pueden existir lesiones colaterales propias de la infiltración.

Otras técnicas como el plasma rico en plaquetas o los agentes esclerosantes en la actualidad no han demostrado buenos resultados en la mano y la muñeca y por eso no las utilizamos.

Clasificación de las tendinopatías

Podemos clasificar las tendinopatías en 3 grupos según su localización anatómica: en el borde radial, en el borde cubital o en los dedos.

1. Tendinopatías del borde radial

– Tenosinovitis de De Quervain.

Es la tendinopatía del lado radial más común en deportistas. Consiste en una inflamación sinovial de los tendones en el paso del primer compartimento extensor de la muñeca. Además, en ocasiones existe un tabique intercompartimental que provoca que la zona de estancamiento sea más importante. La tenosinovitis de De Quervain se caracteriza por un dolor en el estiloides radial que se agrava con el movimiento del pulgar y la desviación de la muñeca y dificulta actividades que implican agarre. Ecográficamente, se puede ver la inflamación y el aumento de grosor del tabique de la primera corredera y de la zona tendinosa. Se ha demostrado que hay una influencia genética en esta tendinopatía.

En el golf, lo vemos sobre todo en mujeres de 30-60 años, en la mano no dominante (mayoritariamente la izquierda) y se produce al realizar la extensión del pulgar en el backswing (cuando el stick está arriba), con el descenso y la desaceleración brusca.

En el volley, se produce con los microtraumatismos repetitivos debidos al impacto de la pelota en la muñeca en desviación radial dorsal.

En el tenis, se produce dependiendo del agarre. Si el agarre es oriental el deportista tendrá más tendencia a padecer lesiones en el borde radial. Si el agarre es occidental, habrá más tendencia a tener lesiones en el borde cubital.

El tratamiento de una tenosinovitis de De Quervain es el mismo que en cualquier otra tendinopatía: el reposo deportivo, la modificación de la técnica con una corrección del gesto, la rehabilitación y la combinación con ejercicio excéntrico e isométricos. Se realiza en ocasiones una infiltración, pero es muy importante que sea ecoguiada para conseguir una buena colocación del corticoide. La cirugía se utiliza en raras ocasiones.

– Síndrome de interseción.

Esta tendinopatía afecta sobre todo a deportes de raqueta, esquí, golf o remo. Se produce debido a la fricción en los tendones extensores de la primera y la segunda corredera, a unos 6-8 cm del tubérculo de Lister. Afortunadamente, una inmovilización y colocación de ortesis resuelve el problema.

– Tendinitis flexor carpi radialis (FCR)

Esta tendinopatía se produce porque el tendón FCR se desvía a la altura del escafoides y genera una zona de conflicto al realizar la flexión repetitiva de la muñeca. Se diagnóstica haciendo flexión de muñeca contrarresistencia. 

En el golf, se produce al realizar el descenso antes del impacto en la mano dominante.

En waterpolo o volley, al realizar la flexo-extensión repetitiva.

2. Tendinopatía del borde cubital.

– Tendinopatías en el tendón extensor carpi ulnaris (ECU)

Es la tendinopatía más frecuente del borde cubital. El ECU se origina en el codo y desciende hasta la base del quinto metacarpiano. El tendón varía en función del tipo de rotación en el que está (supinación o pronación). La combinación de la flexión del carpo más supinación genera estrés por esta posición, que provoca inflamación o llega a la rotura al paso de la sexta corredera con luxación del tendón. Se produce en los deportes que combinan la flexión con la supinación y la desviación cubital.

En los deportes en los que se combina este movimiento es donde podemos ver tendinopatías o luxaciones del tendón, como por ejemplo deportes de raqueta, golf, rugby, beisbol o gimnasia.

Por ejemplo en el tenis, padel o tenis de mesa, se produce según el agarre, con el top spin (literalmente en inglés «efecto desde arriba», es un tipo de impacto a la pelota, por la cual la misma es «cepillada» desde abajo, «envolviendo» la misma con un giro de la muñeca, imponiéndole un efecto de rotación hacia adelante, que hace que cuando la pelota bote, salga despedida hacia arriba y hacia delante), el golpe de derecha o el revés a dos manos (en la mano que acompaña).

En el golf, se produce al realizar el swing lag (la liberación temprana de la mano después de desacelerar de manera brusca) y picar el palo con una superficie dura como el suelo. Esto puede producir una rotura de la vaina sinovial del ECU.

Las lesiones por uso excesivo, como la tendinitis del ECU se producen también en el rugby, al agarrar la pelota, con el antebrazo en supinación máxima, con la muñeca en flexión y desviación cubital o el béisbol, en el lanzamiento. 

– Lesión del complejo fibrocartílago triangular (FCT)

Esta lesión no es una tendinopatía, pero debemos diferenciarla de la tendinitis del ECU para poder diagnosticarla. En este caso, el mecanismo de traumatismo es parecido al anterior (el impacto o el gesto de rotación brusca que produce un efecto de taladro en la muñeca y provoca la rotura del ligamento triangular). El tratamiento es conservador de iniciación pero si hay una rotura se debe hacer cirugía.

Es frecuente en el béisbol, cuando impacta el jugador con el suelo al llegar a la base. 

En el golf, se produce por un impacto repetitivo al picar el palo contra el suelo. Los desgarros centrales son más frecuentes en golfistas mayores, por lesión degenerativa.

Por último, también se produce en gimnastas y balonmano.

3. Tendinopatías en los dedos

– Dedo en resorte o en gatillo.

Se produce sobre todo en deportistas amateurs, ya que para tener un control de la raqueta o el stick, hacen un agarre brusco o fuerte, que inflama el tendón y provoca el dedo en resorte.

Si se trabaja la técnica desde el principio, es más fácil evitarlo. También cambiando el hábito del agarre, con actividades excéntricas que contribuyen a mejorarlo. Si no, la siguiente opción son las infiltraciones con corticoides o incluso cirugía.

En conclusión, destacaría como hecho positivo que cada vez hay más personas que se animan a realizar ejercicio físico. Pero es importante que haya una buena preparación para evitar las tendinopatías. Asimismo, es básico que los entrenadores cuenten con formación para detectar cuando se produce una tendinopatía y evitar que progrese, así como conocer la genética y los aspectos anatómicos propios, para detectar la posible predisposición a padecer tendinopatías.