Artroscopia de Muñeca

La artroscopia de muñeca ha permitido mejorar las técnicas de cirugía de la mano y muñeca.

Desde los años 80, la artroscopia ha ido progresando hasta permitir tratar lesiones y traumatismos sin necesidad de abrir.

La artroscopia permite ver el interior de las articulaciones y efectuar distintas acciones. Mediante un tubo con un sistema óptico acoplado a una cámara de vídeo y a un sistema de iluminación, se introduce en la articulación por una pequeña incisión. Acto seguido, se introduce en la articulación suero fisiológico mediante otra incisión, y a través de una tercera se introducen los diferentes instrumentos de cirugía.

Gracias a la reducción de los artroscopios, cada vez las intervenciones son menos traumáticas para el paciente, se ha visto reducido el tiempo de recuperación y permite comenzar más rápidamente la reeducación de la mano para recuperar el movimiento habitual. Desde principios del siglo XXI, la artroscopia es la técnica habitual para traumatismos de las articulaciones de la mano.