Rotura del fibrocartílago triangular

El fibrocartílago triangular permite estabilizar la articulación radiocubital distal, limita la desviación cubital y evita el choque entre el piramidal y la cabeza y estiloides del cúbito.

Las lesiones en el complejo del fibrocartílago triangular provocan dolor en la zona cubital de la muñeca y limitan los movimientos del antebrazo, inestabilizan y disminuyen la fuerza de agarre.

Es una lesión más habitual a partir de los 30 años, y se presenta en el 35% de casos de fractura de muñeca. Suele darse en deportistas que hayan sufrido una caída con la mano extendida, como en el rugby, el fútbol, voleibol, baloncesto, esquí o snowboard. También puede darse con más frecuencia en personas mayores, que presenten patologías degenerativas, o que hayan padecido fracturas anteriormente.

El diagnóstico se basa en la historia clínica y el examen físico. El estudio inicial se realiza con radiografía de muñeca para establecer la relación entre el radio y el cúbito y ver si existen cambios degenerativos (artrosis) a nivel del carpo o de la articulación radio-cubital distal.

La resonancia magnética y la ecografía nos ayudan a identificar las lesiones y, además, facilitan poder observar con mayor claridad otras alteraciones a nivel de la articulación que pueden influir en nuestro tratamiento, como la presencia o no de artrosis.

El tratamiento inicial ante una lesión de FCT, sea degenerativa o traumática, es de carácter conservador. Se indica reposo relativo e inmovilización de la muñeca con una órtesis durante un período de 8 a 12 semanas. Asociado a la inmovilización se pueden utilizar antiinflamatorios y analgésicos o infiltraciones, junto con sesiones de fisioterapia. 

En las roturas traumáticas del complejo del FCT se puede realizar una fijación de la articulación radio cubital transitoria, con agujas, o la reparación artroscópica del FCT. En algunos casos, en que no se logra una buena reducción de la articulación, se deberá realizar una reparación abierta del FCT. Las agujas se retiran a las seis semanas y se inicia el período de rehabilitación cuyo objetivo es recuperar el rango de movilidad de la articulación y su fuerza.

Cuando no existe luxación de la articulación y hay una lesión traumática aguda del FCT que no responde al manejo conservador, el tratamiento quirúrgico suele ser la reparación artroscópica.

En las roturas de tipo degenerativo, la artroscopia proporciona buenos o excelentes resultados entre el 65%-85% de los casos.

El objetivo de la rehabilitación es disminuir el dolor y que el paciente recupere la función de la muñeca. La rehabilitación se centrará en la restauración del arco de movimiento, la fuerza y destreza de la extremidad afectada.

Si la lesión requiere cirugía, el paciente necesitará en el post operatorio algún tipo de inmovilización con un tiempo de duración variable dependiendo de las características del procedimiento realizado, de entre una y seis semanas.

Restaurar el rango de movimiento es una meta, y se debe prestar una cuidadosa atención a la recuperación completa de la muñeca y del movimiento del antebrazo, particularmente pronación y supinación, que puede ser especialmente difícil después de un periodo de inmovilización de la articulación.

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