Sección de tendones

La tenoplastia es la cirugía que permite reparar tendones lesionados o desgarrados.

La intervención se lleva a cabo mediante una incisión en la piel sobre el tendón afectado. Los extremos lesionados o desgarrados se suturan, o bien se puede requerir un injerto tendinoso (por ejemplo un segmento de tendón del pie o de otra parte del cuerpo), en caso de que la lesión sea grave. 

Posteriormente, se comprueba que no haya ningúna lesión en los nervios o vasos sanguíneos. Por último, se procede a cerrar la herida.

De este modo, se posibilita la restauración de la función normal de las articulaciones o tejidos circundantes. 

Después de la intervención es necesaria la fisioterapia continua para conseguir que la reparación sea exitosa. 

La tenoplastia puede comportar ciertos riesgos como la formación de tejido cicatricial que impide movimientos fluidos, el dolor, la pérdida parcial del uso en la articulación comprometida, la rigidez de la articulación, o que el tendón se rasgue nuevamente.

Después del procedimiento, la cicatrización puede tomar de 6 a 12 semanas. Durante este tiempo, la parte lesionada puede necesitar inmovilización con una férula o yeso. Más adelante se puede utilizar un dispositivo ortopédico que permita el movimiento.